1. Los miembros del G24 expresan sus condolencias por el sufrimiento humano
causado por diversas crisis a escala mundial. Reconocemos que estas crisis
están poniendo a prueba la capacidad de los gobiernos y de los organismos
humanitarios para hacer frente a los desafíos, y apoyamos decididamente los
esfuerzos internacionales para restablecer la paz, la estabilidad y los
medios de vida.
2. Múltiples crisis y shocks amenazan la estabilidad mundial y disminuyen
el margen para un ajuste macroeconómico ordenado en muchos países. El desarrollo humano está sufriendo importantes
retrocesos como consecuencia de estas crisis. La pobreza extrema y severa
están en aumento, la inseguridad alimentaria está empeorando, las pérdidas
en materia de aprendizaje son inmensas, la migración y los desplazamientos
forzados se sitúan en máximos sin precedentes y la desigualdad ha aumentado
en todo el mundo, particularmente en los países de ingreso bajo y de
ingreso mediano. La COVID-19 limitó de forma drástica la actividad y aún
mantiene a muchos países en una trayectoria de bajo crecimiento. El
crecimiento mundial permanece en niveles inferiores a los observados antes
de la pandemia con los riesgos muy sesgados hacia un empeoramiento de la
situación, y se proyecta que en muchas economías de mercados emergentes y
en desarrollo el crecimiento se sitúe por debajo de su potencial en 2023.
Los conflictos geopolíticos contribuyen mucho a la inflación de precios de
los alimentos y los combustibles, y, sumados a condiciones meteorológicas
extremas, constituyen una fuente de inseguridad alimentaria y energética en
ciertas partes del mundo. Según estimaciones del Programa Mundial de
Alimentos, el número de personas en situación de inseguridad alimentaria
aumentará a 345 millones en 2023, es decir, más del doble respecto de 2020.
El mercado de petróleo sigue estando bien abastecido como lo sostienen la
Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) y los países en la
Declaración de Cooperación, pero la reciente turbulencia en el mercado
financiero está introduciendo volatilidad en el mercado de futuros de
combustibles, con posible inflación a corto plazo Las tensiones
geopolíticas amenazan con trastocar compromisos mundiales ya asumidos, en
ámbitos como el comercio y el cambio climático.
3. Los riesgos externos están aumentando a medida que se amplían los
diferenciales entre las tasas de interés y suben las primas de riesgo.
Estos factores se ven agravados por los altos niveles de deuda,
desequilibrios fiscales y en cuenta corriente y una inflación elevada. Al
mismo tiempo, el margen para obtener financiamiento se está reduciendo al
debilitarse las tasas de interés internas. La dinámica de los flujos de
capital es sumamente incierta en las economías de mercados emergentes y en
desarrollo en vista de que la contracción monetaria mundial está ocurriendo
a un ritmo mucho más rápido de lo previsto. Los recientes acontecimientos
en el sector bancario de algunas economías avanzadas generan preocupaciones
acerca del riesgo de inestabilidad financiera sistémica y efectos de
contagio. Las economías de importancia sistémica deben seguir vigilando la
inflación pero también deben tener en cuenta las disyuntivas que presentan
las decisiones sobre políticas, y protegerse de los efectos colaterales
adversos de sus políticas, en tanto que las economías de mercados
emergentes y en desarrollo afectadas por las condiciones más restrictivas
deben adoptar políticas para preservar e incrementar la resiliencia.
4. En vista del aumento de los riesgos, se precisa un mayor apoyo para
incrementar la liquidez mundial. Felicitamos al Fondo
Monetario Internacional (FMI) por haber mejorado la liquidez internacional
mediante la Ventanilla para Shocks Alimentarios y el Fondo Fiduciario para la Resiliencia y la Sostenibilidad (FFRS),
iniciativas de reciente creación que proporcionan a los países liquidez
para adaptarse ante los shocks. Solicitamos una ampliación del FFRS para
que, aparte del cambio climático y la preparación para pandemias, pueda
emplearse para prestar apoyo a otras fuentes de vulnerabilidades en balanza
de pagos, y pedimos también que se realice un examen preliminar del FFRS.
Aplaudimos los actuales compromisos para reciclar los Derechos Especiales
de Giro (DEG) en el FFRS, pero hacemos un llamamiento para que más países
miembros se sumen a la iniciativa de incrementar la capacidad de préstamo
del FFRS.
5. También, consideramos acertada la decisión del FMI de incrementar los
límites anuales acumulados de acceso a préstamos en el marco de la Cuenta
de Recursos Generales (CRG), lo cual podría ayudar a los países a hacer
frente a mayores presiones de financiamiento. Lamentamos que no se hayan
aumentado los límites de acceso para la cuenta del Fondo Fiduciario para el
Crecimiento y la Lucha contra la Pobreza (FFCLP), debido en parte a una
importante brecha de recursos para subsidios, y solicitamos a los donantes
que ayuden a reducir esta brecha ya que al hacerlo los países en desarrollo
podrán seguir usando DEG a bajo costo. Reiteramos nuestro pedido de nuevos
compromisos por parte de países que estén dispuestos a recanalizar sus DEG
con el fin de alcanzar el objetivo mundial de contribuciones voluntarias
por un monto de USD 100.000 millones. Si bien esto facilitaría un mayor
volumen de préstamos concesionarios del FMI, no sería suficiente para
atender las urgentes necesidades de apoyo financiero. Con tal fin, se
necesita una solución urgente para abordar el problema de la liquidez
mundial. Alentamos a estudiar otros mecanismos viables para la canalización
voluntaria de DEG, como por ejemplo a través de bancos regionales de
desarrollo, bancos multilaterales de desarrollo y mecanismos regionales de
financiamiento.
6. Las asignaciones de nuevos DEG, junto con las reformas de los
instrumentos de financiamiento precautorio del FMI, podrían expandir más la
liquidez mundial y contener los riesgos sistémicos. Al reforzar los niveles
de reservas, las autoridades de los países estarán en condiciones de
ampliar las opciones de políticas a su disposición para afrontar los
actuales desafíos económicos y sociales. Una asignación de DEG adicionales
mitigaría las crisis de balanza de pagos y de deuda, entre otras formas, al
reducir los costos de endeudamiento de los países. No obstante, toda nueva
asignación de DEG tiene que ir acompañada del compromiso de los países que
tienen importantes cuotas relativas para incrementar el nivel de
recanalización de nuevos DEG a los países más necesitados. Los instrumentos
de financiamiento precautorio, como la Línea de Crédito Flexible (LCF), la
Línea de Precaución y Liquidez (LPL) o la Línea de Liquidez a Corto Plazo
(LLCP), ofrecen ayuda adicional a los países que reúnen los requisitos para
acceder a estos recursos a fin de que puedan hacer frente a riesgos
externos y constituir reservas de liquidez. Dado que los países ideales
para acceder a estos servicios son economías de mercados emergentes y en
desarrollo que están en una situación vulnerable pero que cuentan con
sólidos marcos de políticas y fundamentos económicos, este financiamiento
adicional reducirá al mínimo el riesgo de que los shocks devenguen en
crisis más profundas y provoquen efectos de contagio adversos sistémicos.
Por lo tanto, alentamos a reforzar el conjunto de herramientas de servicios
precautorios, lo que incluye incrementar el límite de acceso de la LLCP.
Esperamos con interés que el FMI examine estos instrumentos.
7. Nos complace el reciente debate en el Directorio del FMI sobre la
política de sobretasas y tomamos nota de que no se ha logrado iniciar un
examen formal. Debido al carácter regresivo y procíclico de la política,
reiteramos nuestros pedidos de que se la someta a un examen integral a fin
de compensar parcialmente el considerable aumento en la carga de
financiamiento de los países miembros, permitiendo la necesaria acumulación
de reservas precautorias a mediano plazo. En el examen se debe considerar
la posibilidad de suspender las sobretasas para apoyar a los países con
graves limitaciones de balanza de pagos, reducirlas considerablemente de
forma permanente, o bien eliminarlas. Subrayamos que en el mediano plazo el
FMI debe examinar su modelo de ingresos con vistas a reducir la dependencia
del ingreso generado por los préstamos.
8. La estabilidad financiera mundial requiere que el FMI sea una
institución debidamente dotada de recursos y basada en cuotas, situada en
el centro de la red mundial de seguridad financiera, capaz de cumplir la
función de prestamista internacional de última instancia. Hacemos un
llamado para que la Decimosexta Revisión General de Cuotas concluya a
tiempo, e instamos a que este año se alcance un acuerdo en torno a un
aumento significativo de las cuotas y un reajuste de las cuotas relativas.
El objetivo fundamental de la reforma de las cuotas y la estructura de
gobierno debe ser reforzar la voz y la representación de las economías de
mercados emergentes y en desarrollo, y a la vez proteger la participación
relativa de los países menos desarrollados y apuntalar las finanzas del
FMI. Por lo tanto, el examen ha de reconocer el creciente peso de las
economías de mercados emergentes y en desarrollo en la economía mundial,
pero no a expensas de otras economías de mercados emergentes y en
desarrollo. Además, debe proporcionar suficientes recursos para permitir
que el FMI cumpla su mandato con las cuotas como fuente principal de
financiamiento, sin dejar de aprovechar los recursos prestados que han sido
eficaces y que siguen siendo un medio más eficiente para cubrir riesgos
extremos en el futuro. Reiteramos nuestros pedidos para que se cree un
tercer grupo de países de África subsahariana en el Directorio Ejecutivo
del FMI con el fin de mejorar la representación de la región, pero no a
expensas de otros grupos que representan a economías de mercados emergentes
y en desarrollo y países de ingreso bajo. Solicitamos también el
fortalecimiento de los recursos de personal a disposición de los directores
ejecutivos elegidos por muchos países miembros cuya carga de trabajo es
especialmente pesada.
9. Consideramos acertado el debate que se está llevando a cabo sobre la
hoja de ruta de la evolución del Grupo Banco Mundial. Reafirmamos el
carácter central del doble objetivo de poner fin a la pobreza extrema y
promover la prosperidad compartida y de ayudar a los países en desarrollo a
alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). Esperamos con
interés el surgimiento de un Grupo Banco Mundial más eficiente e inclusivo,
capaz de atender las necesidades de todos los países que recurren a sus
servicios. Instamos al Grupo Banco Mundial a presentar una definición clara
de los desafíos mundiales en materia de desarrollo y criterios de
selectividad que sean coherentes con el mandato y la ventaja comparativa
del Grupo Banco Mundial, y que se correspondan con los ODS. Además del
cambio climático, los conflictos y la fragilidad y la preparación y
prevención ante pandemias, exhortamos al Grupo Banco Mundial a incrementar
el apoyo para el acceso a agua, alimentos y energía de costo asequible, el
desarrollo del capital humano, el desarrollo digital y la sostenibilidad de
la deuda. Reconocemos que una nueva visión y misión podrían plantear
posibles disyuntivas entre las inversiones y las políticas. Estas
disyuntivas no deberían resolverse a costa del financiamiento para el
desarrollo.
10. Acogemos las propuestas para reforzar el modelo de operaciones del
Banco Mundial. Consideramos que al integrar las dimensiones mundiales y
regionales en las labores que se realizan con los países se tiene que
mantener como eje el modelo basado en los países y preservar el principio
de identificación de los países con las políticas, los cuales forman el
núcleo del modelo de operaciones del Grupo Banco Mundial. Recomendamos una
estrecha cooperación con otras organizaciones multilaterales, entre ellas,
el Fondo Verde para el Clima de las Naciones Unidas, y otros bancos
multilaterales de desarrollo y bancos regionales de desarrollo, con el fin
de estudiar ventajas comparativas. Hacemos hincapié en que el Grupo Banco
Mundial ha de estar guiado por la complementariedad y las sinergias.
11. La magnitud de los nuevos objetivos y el actual alto costo de hacer
frente a múltiples desafíos pone de manifiesto la necesidad de ampliar
considerablemente la capacidad de financiamiento del Grupo Banco Mundial.
Reiteramos que esto se debe hacer preservando la sostenibilidad financiera,
las calificaciones crediticias AAA y la condición de acreedor preferente
del Banco Mundial. Deben mantenerse los actuales precios de los préstamos
para evitar incrementar la carga del costo de endeudamiento. El Grupo Banco
Mundial debe optimizar sus balances, aprovechar mejor el capital existente,
incluido el de los fondos de intermediación financiera, y mejorar la
eficiencia y reducir los costos de transacción de los fondos fiduciarios.
El aprovechamiento de los recursos existentes no debe necesariamente
precluir el aumento de capital a mediano plazo, que sigue siendo el
mecanismo más poderoso para incrementar la capacidad de financiamiento con
el mínimo riesgo. Exhortamos al Grupo Banco Mundial a redoblar sus
esfuerzos para debatir y poner en práctica las recomendaciones del Panel de
Expertos Independientes reunido por el G20 para evaluar los marcos de
suficiencia de capital y abogamos por un fortalecimiento de las
comunicaciones con las entidades calificadoras del riesgo crediticio para
promover revisiones de las metodologías que tengan en cuenta más
adecuadamente las particularidades de los bancos multilaterales de
desarrollo.
12. Una evolución real exige una mayor capacidad financiera para evitar un
mandato reforzado que carezca del financiamiento necesario. Encomiamos el
plan para aprovechar el financiamiento privado e instamos a redoblar
esfuerzos en ámbitos como la movilización de capital privado. El
fortalecimiento del financiamiento del Banco Internacional de
Reconstrucción y Fomento (BIRF) para garantizar apoyo a los países de
ingreso mediano no debe lograrse a expensas de la sostenibilidad financiera
a largo plazo de la Asociación Internacional de Fomento (AIF), futuras
reposiciones de la AIF y asignaciones a los países. Asimismo, la ampliación
de las condiciones concesionarias y los volúmenes de los préstamos para los
países de ingreso mediano no ha de lograrse a expensas de las carteras y
las condiciones financieras corrientes de los países del BIRD y la AIF, y
deben evitarse los subsidios cruzados.
13. El multilateralismo solo podrá cobrar trascendencia si existe un
proceso consultivo de mayor alcance entre los países desarrollados y en
desarrollo, el sistema más amplio de las Naciones Unidas y las
instituciones de Bretton Woods fin de lograr una estructura de gobierno más
equilibrada. Con miras a las Reuniones Anuales que se celebrarán en
Marrakech, esperamos una hoja de ruta de evolución del Grupo Banco Mundial
de gran alcance, concreta y equilibrada, y subrayamos la necesidad de
escuchar las opiniones de todas las partes interesadas, en especial las de
los países en desarrollo, y de formular medidas a lo largo del debate en
curso.
14. Se precisan urgentes medidas coordinadas a escala mundial para ayudar a
las economías de mercados emergentes y en desarrollo a dar respuesta al
empeoramiento de las vulnerabilidades de la deuda a fin de evitar una
crisis de deuda que retarde el crecimiento sostenible e inclusivo. La
aplicación del Marco Común del G20 debe afianzarse para facilitar en los
países una reestructuración de la deuda oportuna, ordenada y coordinada
mediante una distribución justa de la carga, mayor participación de los
acreedores privados y tratamiento equitativo entre los acreedores
bilaterales privados y oficiales. Es necesario reforzar la coordinación
multilateral entre los acreedores oficiales, bilaterales y privados para
abordar la situación de deterioro de la deuda y facilitar el tratamiento
coordinado de la deuda para los países de ingreso bajo y de ingreso mediano
que experimenten tensiones por sobreendeudamiento. Alentamos las
interacciones entre deudores y acreedores a través de la Mesa Redonda sobre
la Deuda Soberana Mundial con el fin de fomentar un entendimiento común de
las cuestiones relacionadas con la deuda y hacemos un llamado para que se
impulse más la aplicación del Marco Común. La coordinación con los
acreedores es importante para las reestructuraciones preventivas y
ordenadas cuando se presentan tensiones por sobreendeudamiento. Señalamos
el hecho de que muchos países con vulnerabilidades de la deuda tienen
numerosos acreedores internos, y que los mecanismos de resolución de la
deuda, si no están bien formulados, podrían crear inestabilidad en los
mercados financieros internos. Hacemos un llamado para que el FMI y el
Banco Mundial estén preparados para brindar apoyo al sector financiero de
estos países conforme se reestructuran, en especial para garantizar
liquidez adecuada para sus bancos.
15. Es necesario acelerar la lucha contra el cambio climático y sus
consecuencias. El financiamiento y las medidas para el clima han de
reflejar el principio de las responsabilidades comunes pero diferenciadas y
las respectivas capacidades de los países. Por lo tanto, hacemos un llamado
para que las economías avanzadas cumplan los compromisos asumidos en virtud
de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático
(CMNUCC), incluido el objetivo de 2009 de movilizar USD 100.000 millones
anualmente, y que proporcionen recursos financieros nuevos y adicionales
para apoyar a los países en desarrollo. Hacer realidad el financiamiento de
la comunidad internacional frente al cambio climático es una manera crucial
y justa de ayudar a los países en desarrollo a implementar las
contribuciones determinadas a nivel nacional para alcanzar las metas
climáticas en consonancia con el Acuerdo de París. Nos complacen los
resultados de la 27ª Conferencia de las Partes de la Convención Marco de
las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP27), en especial el
acuerdo histórico sobre mecanismos de financiamiento para responder a las
pérdidas y los daños relacionados con los efectos adversos del cambio
climático en el Plan de Implementación de Sharm el Sheij, y esperamos con
interés que se alcancen compromisos firmes en la COP28. Instamos al FMI, el
Banco Mundial y otros bancos multilaterales de desarrollo a reforzar su
apoyo a los esfuerzos de mitigación, adaptación y resiliencia de los países
en desarrollo, conforme a sus respectivos mandatos, en coordinación con las
instituciones de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio
Climático. El apoyo reforzado debe proporcionarse mediante financiamiento
adecuado, transferencia de tecnología y fortalecimiento de las capacidades.
El acceso a energía de costo asequible sigue siendo el eje del crecimiento
económico y el desarrollo, y exige una atención más centrada, así como un
incremento del financiamiento climático para atender los aspectos
relacionados con pérdidas y daños, adaptación y transiciones equitativas.
El Grupo Banco Mundial y el FMI han de cumplir una función catalizadora
para atraer financiamiento privado con el fin de incrementar y fomentar las
inversiones públicas ecológicas.
16. La reforma tributaria internacional es importante para proporcionar los
recursos necesarios para invertir en la recuperación económica, las medidas
relacionadas con el clima y los ODS. Por lo tanto, solicitamos crear una
arquitectura tributaria internacional más eficaz, inclusiva, sostenible y
equitativa, incrementar la cooperación tributaria internacional, luchar
contra los flujos financieros ilícitos y combatir con mayor fuerza la
elusión y evasión fiscales, dedicando más esfuerzos al fortalecimiento de
las capacidades con el fin de apuntalar la siguiente ola de reformas
tributarias internacionales. La introducción de un impuesto mínimo mundial
y de la tributación de la economía digital son principios encomiables de
reforma en el contexto del acuerdo sobre un impuesto mundial convenido en
el Marco Inclusivo del G20 y la Organización de Cooperación y Desarrollo
Económicos (OCDE) sobre la erosión de la base imponible y el traslado de
beneficios (BEPS). Reiteramos nuestros pedidos de abordar las cuestiones
pendientes y de que la solución sea sencilla de administrar y genere
apreciables nuevos ingresos fiscales para las economías de mercados
emergentes y en desarrollo. Aplaudimos la resolución de la Asamblea General
de las Naciones Unidas sobre
la promoción de la cooperación internacional inclusiva y eficaz en
cuestiones de tributación
. Esperamos que esto abra la puerta a negociaciones sobre cooperación
internacional en cuestiones de tributación a través de negociaciones
intergubernamentales inclusivas en las Naciones Unidas que podrían abordar
cuestiones urgentes que hasta ahora han quedado excluidas del programa de
trabajo de la OCDE. Respaldamos los continuos esfuerzos del Grupo de
Trabajo sobre Cuestiones Tributarias del G24 destinados a promover el
diálogo y la cooperación entre pares en torno a los principales desafíos
tributarios y la labor de promoción internacional en los casos en que sea
necesario.
17. El creciente proteccionismo en el comercio en un entorno de
incertidumbres económicas y los lentos avances de las reformas del sistema
mundial de comercio son preocupaciones relevantes. El comercio mundial es
importante para el crecimiento sostenible e inclusivo y para la reducción
de la pobreza, pero muchas economías de mercados emergentes y en desarrollo
experimentan una distribución desigual de los beneficios del comercio,
acceso limitado al mercado y prácticas comerciales desleales, en especial
en el sector agrícola, que a menudo es el principal medio de subsistencia
de los pobres. Algunas políticas adoptadas recientemente con el fin de
reactivar la producción interna o de lograr las metas de cero emisiones
netas podrían incrementar los costos relativos de algunos productos básicos
comerciables, lo cual se desvía del principio de la ventaja comparativa,
distorsiona las decisiones sobre comercio e inversión y además afecta a los
países en desarrollo. Solicitamos que el FMI y el Grupo Banco Mundial
analicen los costos y beneficios del comercio mundial y la globalización,
incluidas las amenazas contra la seguridad económica durante crisis como la
pandemia, cuando los riesgos de concentración y los riesgos para la cadena
de suministro causaron trastornos en los mercados mundiales. Exhortamos a
la Organización Mundial del Comercio a asistir en la formulación de un
sistema de comercio multilateral robusto, de modo que se pueda alcanzar un
acuerdo sobre los principios básicos a nivel multilateral sobre cuestiones
como las barreras no arancelarias y los servicios. En este sentido,
encomiamos el examen del FMI sobre el papel del comercio con el fin de
ayudar a guiar el asesoramiento sobre políticas para incrementar la
resiliencia de la cadena de suministros y a la vez evitar medidas
proteccionistas que introduzcan distorsiones. Solicitamos encarecidamente
que las medidas que se adopten para combatir el cambio climático no
constituyan un medio de discriminación arbitraria o injustificable ni una
restricción velada sobre el comercio internacional.
18. Solicitamos la colaboración reforzada y sostenida del Grupo Banco
Mundial y el FMI y mayores alianzas regionales para atender de mejor manera
a los países miembros en vista de la elevada incertidumbre de las
perspectivas mundiales. Se necesita una mayor coordinación a nivel tanto de
los países como de las instituciones, tal como se ha destacado en distintos
informes de los órganos de evaluación independientes de ambas
instituciones.
19. Expresamos nuestro agradecimiento al Presidente David Malpass del Grupo
Banco Mundial por haber dirigido esta institución durante una etapa muy
complicada en cuanto a la cooperación multilateral. Le deseamos mucho éxito
en sus futuras actividades y confiamos en una transición fluida.
LISTA DE PARTICIPANTES
[1]
Los ministros del Grupo Intergubernamental de los Veinticuatro para Asuntos
Monetarios Internacionales y Desarrollo celebraron su 109ª reunión en
Washington, D.C. el 11 de abril de 2023. Presidió la reunión el Sr. Adama Coulibaly,
Ministro de Economía y Finanzas de Côte d’Ivoire; y actuaron como primer
vicepresidente el Sr. Benjamin Diokno, Secretario de Finanzas de Filipinas;
y como segunda vicepresidenta Candelaria Álvarez Moroni, Subsecretaria de
Coordinación y Gestión Internacional de la Secretaría de Asuntos Económicos
y Financieros Internacionales del Ministerio de Economía de Argentina.
La reunión de los ministros fue precedida por la 121a reunión de
los suplentes del Grupo de los Veinticuatro, celebrada el 10 de abril de
2023. Esta última fue presidida por el Sr. Chalouho Coulibaly, Director
Nacional del Banco Central de los Estados del África Occidental (BCEAO) por
Côte d'Ivoire.
Grupo Africano:
Abdelhak Bedjaoui, Argeria; Malangu Kabedi Mbuyi, República Democrática del
Congo; Adama Coulibaly, Côte d’Ivoire; Rania Al-Mashat, Egipto; Mamo
Mihretu, Etiopía; Francis Lendjoungou, Gabón;
Kenneth Ofori-Atta, Ghana; Njuguna Ndungu, Kenya; Mohammed El Qorchi,
Marruecos; Zainab Ahmed, Nigeria; Ismail Momoniat, Sudáfrica.
Grupo Asiático:
Parameswaran Iyer, India; Bahador Bijani, República Islámica del Irán;
Saade Chami, Líbano; Jameel Ahmad, Pakistán; Benjamin Diokno, Filipinas;
Shehan Semasinghe, Sri Lanka; Roman Marshavin, Siria.
Grupo Latinoamericano:
Candelaria Álvarez Moroni, Argentina; Tatiana Rosito, Brasil; José Antonio
Ocampo Gavira, Colombia; Bernardo Acosta, Ecuador; José Alfredo Blanco,
Guatemala; Jean Baden Dubois, Haití; Alejandro González, México; Julio Velarde,
Perú; Brian Manning, Trinidad y Tobago.
Observadores:
Vera Daves de Sousa, Angola; Zhengxin Zhang, China; Pedro Luis Pedroso
Cuesta, G77; Massimiliano La Marca, OIT; Ayed Shaya S. Al-Qahtani, OPEP;
Aseel Turki Alaqla, Arabia Saudita; Yuefen Li, South Centre; Ebrahim Al Zaabi, Emiratos Árabes Unidos; Richard Kozul‑Wright, UNCTAD; Navid
Hanif, ONU DAES; Raquel Artecona, UNECLAC.
Invitados especiales
: Kristalina Georgieva, Directora Gerente del Fondo Monetario
Internacional
David Malpass, Presidente del Banco Mundial
Secretaría del G-24:
Iyabo Masha, Angela Hanna, Rita Kyomukama, Angélica Huerta Ojeda
Secretaría del FMI para el G-24:
Andrea Arevalo Arroyo, Najla Nakhle, Aric Maiden
[1]
Personas que participaron en las deliberaciones.