El 10 de junio de 2019, el Directorio Ejecutivo
del Fondo Monetario Internacional (FMI) concluyó la Consulta del
Artículo IV con Guatemala
[1]
y consideró y aprobó la evaluación preparada por el equipo técnico sin
celebrar una reunión.
[2]
Antecedentes
Los fundamentos económicos siguen siendo robustos, apuntalados por un
marco macroeconómico sólido. Después de tres años de desempeño modesto,
el crecimiento se ha reactivado desde mediados de 2018, respaldado por
la solidez de las remesas y del consumo privado, un impulso fiscal
positivo, y una recuperación del crédito y de la inversión. En 2018,
los niveles de inflación promedio (3¾ por ciento), de déficit fiscal
(1.8 por ciento del PIB), y de deuda pública (25 por ciento del PIB) se
mantuvieron en niveles moderados. La posición externa continuó fuerte,
al compensar las cuantiosas remesas el deterioro de los términos de
intercambio y de la balanza comercial. El sector bancario continuó
gozando de liquidez y de una buena capitalización, y los préstamos en
mora permanecieron en niveles bajos y con provisiones adecuadas.
Las perspectivas de crecimiento a corto plazo son positivas,
respaldadas por las políticas fiscales y monetarias. Se proyecta que el
crecimiento alcance un máximo de 3.7 por ciento en 2021, y que después
converja hacia su tasa potencial de 3½ por ciento para 2024, al tiempo
que la inflación permanece dentro del rango meta de 4±1 por ciento. Se
prevé que el déficit fiscal aumente a 2.4 por ciento el próximo año, lo
que brindará un impulso fiscal acumulado de 0.6 por ciento del PIB en
el período 2019-20, en tanto que la política monetaria permanecerá
acomodaticia a corto plazo para después normalizarse de forma gradual.
Se prevé que para 2024 el saldo en cuenta corriente se deteriore a -1½
por ciento del PIB, si bien se espera que las reservas internacionales
permanezcan en niveles adecuados. Los riesgos a las perspectivas se
inclinan a la baja, provenientes, principalmente, de una desaceleración
del crecimiento en Estados Unidos y otros socios comerciales
regionales, y, en lo interno, de demoras en la implementación de
reformas al clima de negocios y en los esfuerzos anticorrupción.
A mediano plazo, un crecimiento más vigoroso e inclusivo es fundamental
para elevar sustancialmente los niveles de vida de los guatemaltecos,
al tiempo que se preserva la solidez macroeconómica. Los esfuerzos que
se están llevando a cabo para mejorar la capacidad de ejecución del
gasto, revertir la disminución en la recaudación de impuestos, asegurar
un uso más eficiente y ágil de los recursos públicos, y promover un
entorno empresarial próspero, deben seguir fomentando el crecimiento
del sector privado y la consecución de los Objetivos de Desarrollo
Sostenible (ODS).
Evaluación del Directorio Ejecutivo
Al concluir la Consulta del Artículo IV de 2019 con Guatemala, los
directores ejecutivos avalaron la evaluación del personal técnico en
los siguientes términos:
Las perspectivas económicas son positivas en un entorno de fundamentos
sólidos, pero los esfuerzos para elevar el crecimiento potencial siguen
siendo una prioridad para mejorar los niveles de vida. Es crucial
lograr un consenso sobre la implementación de las necesarias reformas
al clima de negocios y al sector público a fin de promover el
crecimiento del sector privado y un mayor gasto social y en
infraestructura que faciliten el logro de los ODS.
El crecimiento a corto plazo apunta hacia una recuperación. Se proyecta
que el crecimiento se acelere y alcance un máximo en 2021, impulsado
por un estímulo fiscal adicional, una recuperación de las exportaciones
y un mayor ímpetu de la inversión, para luego converger hasta su tasa
potencial de 3½ por ciento en 2024. Se prevé que la inflación alcance
el punto medio de la banda meta conforme se cierre la brecha del
producto. La posición externa sigue siendo más sólida de la consistente
con los fundamentos de mediano plazo y las políticas recomendadas, pero
se espera que la brecha se cierre para 2024.
El apoyo que las políticas fiscal y monetaria brindan a la demanda
agregada debe continuar en el corto plazo, dada la capacidad ociosa
existente.
La política fiscal debe revertir la disminución de los ingresos y
mantener la ejecución del gasto.
Las condiciones monetarias acomodaticias deben continuar conforme la
brecha del producto se cierre, en un contexto de expectativas
inflacionarias bien ancladas. A mediano plazo, cuando la economía
alcance su nivel potencial (en 2021 según estimaciones del personal
técnico), la trayectoria de normalización debería ser gradual y
dependiente de los datos.
A mediano plazo, la política fiscal debería preservar la estabilidad
macroeconómica al tiempo que procura un gasto más productivo. Es
necesario incrementar la recaudación de impuestos y mejorar la
eficiencia del gasto con el fin de ampliar el espacio fiscal. A tal
efecto, la Superintendencia de Administración Tributaria (SAT) debe
redoblar sus esfuerzos para reducir la evasión fiscal. Las reformas
encaminadas a hacer más eficiente el gasto deben incrementar la
cobertura y la calidad de los servicios públicos, reforzar la relación
costo-beneficio de las contrataciones públicas, flexibilizar el
presupuesto, y racionalizar los incentivos y las exenciones
tributarias. A medida que se incremente el gasto, las autoridades deben
priorizar las inversiones que generen las mayores externalidades
positivas y con mayor potencial para recuperación costos y
participación del sector privado. Posteriormente, dada la magnitud de
las actuales brechas sociales y de infraestructura, podría considerarse
una reforma tributaria integral para financiar un aumento en el gasto,
siempre que sea bien planificado.
Sobre la base de un sólido manejo de la política monetaria, podrían
considerarse mejoras adicionales al régimen de metas de inflación. Las
medidas que permitirían una transmisión monetaria más eficaz incluyen
(i) mejorar la flexibilidad del tipo de cambio; (ii) ampliar el uso de
títulos del Tesoro y/o del banco central, a la vez que se promueve la
adopción de la ley del mercado de valores y la desmaterialización de
títulos-valores; y (iii) seguir refinando la estrategia de comunicación
prospectiva.
La agenda de las autoridades para fomentar un entorno empresarial
próspero es encomiable y debe acelerarse. Las iniciativas previstas
para restablecer la seguridad jurídica de los proyectos de inversión de
gran escala son vitales para mejorar la confianza de los
inversionistas. Para reforzar la inversión, también es importante
impulsar el marco de las alianzas público-privadas (APP), aprobar la
ley de infraestructura vial, y continuar facilitando la emisión de
permisos de construcción. La creación de una agencia de promoción de
exportaciones y la agilización de los procedimientos aduaneros con El
Salvador y México, pueden ampliar el potencial de las exportaciones.
El gobierno debería reafirmar su compromiso con la estrategia
anticorrupción. Fortalecer el Ministerio Público y las capacidades
judiciales debe ser prioridad. Los esfuerzos deben ir encaminados a
preservar los avances jurídicos e institucionales y las capacidades
existentes, así como a fortalecer las competencias de investigación y
de procesamiento, y a reducir la mora judicial.
El personal técnico apoya los planes de las autoridades para
ampliar la cobertura de la fiscalía y consolidar su independencia
financier. Para complementar estos esfuerzos, una estrategia anticorrupción de
carácter preventivo debería afianzar el marco de contrataciones
públicas y el de lucha contra el lavado de dinero y el financiamiento
del terrorismo, reducir la burocracia, mejorar el cumplimiento de los
contratos, y hacer más transparentes las exenciones fiscales.
Sobre la base de un sistema financiero sólido, las autoridades deberían
centrarse en promover la inclusión financiera. Es necesario redoblar
los esfuerzos para hacer efectiva la ley de entidades de microfinanzas
de 2016, y para introducir cuentas bancarias simplificadas y burós de
crédito. La creación de una Comisión interinstitucional para coordinar
la ejecución de la Estrategia Nacional de Inclusión Financiera es una
oportunidad para promover soluciones basadas en FinTech. La intención
de las autoridades de analizar las medidas regulatorias mediante un
enfoque sandbox que conjugue la innovación tecnológica con la
estabilidad financiera es una decisión acertada.
|
Guatemala: Indicadores económicos y sociales
seleccionados
|
|
I. Indicadores demográficos y sociales
|
|
Población en 2018 (millones)
|
17
|
Índice de Gini (2014)
|
49
|
|
Porcentaje de población indígena (2016)
|
41
|
Esperanza de vida al nacer (2017)
|
74
|
|
Población por debajo de la línea de pobreza (Porcentaje,
2014)
|
59
|
Tasa de analfabetismo, adultos (2017)
|
19
|
|
Clasificación en el índice de desarrollo del PNUD (2017; de
189)
|
127
|
PIB per cápita (USD, 2017)
|
4.470
|
|
II. Indicadores económicos
|
|
|
|
|
|
|
Proyecciones
|
|
|
2015
|
2016
|
2017
|
2018
|
2019
|
2020
|
|
|
(Variación porcentual anual, salvo indicación en contrario)
|
|
Ingresos y precios
|
|
|
PIB real
|
4,1
|
3,1
|
2,8
|
3,1
|
3,4
|
3,5
|
|
Precios al consumidor (final del período)
|
3,1
|
4,2
|
5,7
|
2,3
|
3,8
|
4,1
|
|
Sector monetario
|
|
|
|
|
|
|
|
M2
|
9,4
|
6,6
|
8,4
|
9,4
|
6,9
|
7,7
|
|
Crédito al sector privado
|
12,8
|
5,9
|
3,8
|
7,0
|
7,0
|
8,4
|
|
|
(Porcentaje del PIB, salvo indicación en contrario)
|
|
Ahorro e inversión
|
|
|
|
|
|
|
|
Inversión nacional bruta
|
14,0
|
13,3
|
11,8
|
12,0
|
12,0
|
12,0
|
|
Sector privado
|
12,3
|
11,7
|
11,0
|
10,9
|
10,9
|
10,8
|
|
Sector público
|
1,3
|
1,2
|
1,1
|
1,0
|
1,1
|
1,2
|
|
Ahorro nacional bruto
|
13,8
|
14,8
|
13,4
|
12,8
|
12,6
|
12,3
|
|
Sector privado
|
13,7
|
14,5
|
13,4
|
13,3
|
13,6
|
13,4
|
|
Sector público
|
0,1
|
0,3
|
0,0
|
-0,5
|
-0,9
|
-1,1
|
|
Ahorro externo
|
0,2
|
-1,5
|
-1,6
|
-0,8
|
-0,6
|
-0,3
|
|
Sector externo
|
|
|
|
|
|
|
|
Saldo en cuenta corriente
|
-0,2
|
1,5
|
1,6
|
0,8
|
0,6
|
0,3
|
|
Balanza comercial (bienes)
|
-8,7
|
-7,6
|
-7,9
|
-9,3
|
-10,0
|
-10,2
|
|
Exportaciones
|
17,0
|
15,4
|
14,7
|
14,1
|
13,9
|
13,6
|
|
Importaciones
|
25,7
|
23,0
|
22,6
|
23,4
|
23,8
|
23,8
|
|
De las cuales:
Petróleo y lubricantes
|
3,6
|
3,1
|
3,4
|
3,8
|
3,7
|
3,8
|
|
De las cuales: Reembolso de atrasos
|
|
|
|
|
|
|
|
Otras (netas)
|
8,6
|
9,0
|
9,5
|
10,1
|
10,6
|
10,6
|
|
De las cuales:
Remesas
|
10,1
|
10,7
|
11,0
|
12,0
|
12,8
|
13,2
|
|
Saldo de la cuenta de capital
|
0,0
|
0,0
|
0,0
|
0,0
|
0,0
|
0,0
|
|
Saldo de la cuenta financiera (Prést. netos (+))
|
-0,9
|
0,5
|
1,2
|
1,1
|
0,6
|
0,3
|
|
Del cual:
IED, neta
|
-1,7
|
-1,6
|
-1,3
|
-1,0
|
-1,0
|
-1,0
|
|
Errores y omisiones
|
-0,7
|
-1,0
|
-0,4
|
0,3
|
0,0
|
0,0
|
|
Variac. de los activos de reserva (incremento (+))
|
0,7
|
2,0
|
3,4
|
1,2
|
0,0
|
0,0
|
|
Reservas internacionales netas
|
|
|
|
|
|
|
|
(Saldo en meses de importaciones de bienes y servicios del
próximo año)
|
4,5
|
4,9
|
5,8
|
6,1
|
5,7
|
5,4
|
|
(Saldo con respecto a la deuda a corto plazo con
vencimiento residual)
|
1,6
|
1,8
|
2,1
|
2,4
|
2,4
|
2,2
|
|
Finanzas públicas
|
|
|
|
|
|
|
|
Gobierno central
|
|
|
|
|
|
|
|
Ingresos públicos
|
10,8
|
11,0
|
10,8
|
10,6
|
10,4
|
10,5
|
|
Gastos
|
12,3
|
12,1
|
12,1
|
12,3
|
12,6
|
12,9
|
|
Corrientes
|
10,1
|
10,0
|
9,9
|
9,9
|
10,0
|
10,1
|
|
Capital
|
2,2
|
2,1
|
2,2
|
2,4
|
2,5
|
2,7
|
|
Saldo primario
|
0,1
|
0,4
|
0,1
|
-0,3
|
-0,7
|
-0,9
|
|
Saldo global
|
-1,4
|
-1,1
|
-1,3
|
-1,8
|
-2,2
|
-2,4
|
|
Financiamiento del saldo del gobierno central
|
1,4
|
1,1
|
1,3
|
1,8
|
2,2
|
2,4
|
|
Financiamiento externo neto
|
0,7
|
0,8
|
0,2
|
0,1
|
0,4
|
0,1
|
|
Financiamiento interno neto
|
0,7
|
0,3
|
1,1
|
1,7
|
1,8
|
2,3
|
|
Del cual:
Uso de depósitos públicos
|
-0,1
|
-0,5
|
-0,1
|
-0,1
|
0,1
|
0,2
|
|
Saldo del resto del sector público no financiero
|
0,2
|
0,2
|
0,2
|
0,2
|
0,2
|
0,2
|
|
Sector público no financiero combinado
|
|
|
|
|
|
|
|
Saldo primario
|
0,3
|
0,6
|
0,3
|
-0,1
|
-0,5
|
-0,7
|
|
Saldo global
|
-1,2
|
-0,9
|
-1,1
|
-1,6
|
-2,0
|
-2,2
|
|
Deuda del gobierno central
|
24,2
|
24,0
|
23,8
|
24,7
|
25,4
|
26,0
|
|
Externa
|
11,6
|
11,5
|
10,7
|
10,7
|
10,6
|
10,1
|
|
Interna 1/
|
12,6
|
12,5
|
13,0
|
14,0
|
14,8
|
15,9
|
|
Partidas informativas:
|
|
|
|
|
|
|
|
PIB (miles de millones de USD)
|
63,8
|
68,7
|
75,6
|
78,4
|
80,7
|
85,6
|
|
Brecha del producto (% del PIB)
|
0,8
|
0,5
|
-0,1
|
-0,4
|
-0,3
|
-0,1
|
|
Fuentes: Banco de Guatemala; Ministerio de Finanzas
Públicas, y estimaciones y proyecciones del personal del
FMI.
|
|
1/ No incluye las obligaciones de recapitalización al banco
central.
|
[1]
Conforme al Artículo IV de su Convenio Constitutivo, el FMI
mantiene conversaciones bilaterales con sus miembros, habitualmente
todos los años. Un equipo de funcionarios del FMI visita el país,
recaba información económica y financiera, y analiza con las
autoridades la evolución del país y sus políticas en materia
económica. Tras regresar a la sede del FMI, los funcionarios
elaboran un informe que sirve de base para el análisis del
Directorio Ejecutivo.
[2]
El Directorio Ejecutivo toma decisiones conforme al procedimiento
de aprobación tácita por vencimiento cuando el Directorio acuerda
que una propuesta puede considerarse sin convocar a deliberaciones
formales.